No hay nada nuevo
bajo el sol
que transpira mi rostro.
Tal vez lo desconocido
esté golpeando a mi puerta,
pero yo me siento sordo...
El calor es insoportable
debajo de mis pies.
Alguien está soplando allí
y voy tomando la forma
de una copa vacía...
Todo esto es poco más
que un oblongo silencio
dentro de las notas del cristal:
Esta cárcel es transparente.
martes, 24 de marzo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



No hay comentarios:
Publicar un comentario