Mostrando entradas con la etiqueta Poesía. Del libro en progreso: "Juntando Basura". Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Poesía. Del libro en progreso: "Juntando Basura". Mostrar todas las entradas

jueves, 14 de mayo de 2009

¡TE CHIFLASTE!

"Te re chiflaste, loca:
¡Te Re-Chi-Flas-Te!"

Agitando el puño al aire,
con los ojos rojos y la nariz alerta,
eso le tendría que haber dicho.
Pero su locura
me agarró desprevenido.
¡Se me vino de repente!

Lo único que hice fue batirle
la verdad de los amantes;
y ni bien oyó "Esto se acabó",
dejó la cama y me saltó al cuello.


La mina era magnífica actriz
y la tenía clarísima en eso
de manejar los sentimientos.

De lo que no me avivé,
y me avergüenzo,
es de no haberla cortado
en las tablas.

Vos bien sabés que de actor
lo único que tengo
es esta jeta de chamullero.

Pero pienso que si se la hubiese
cantado en el escenario,
quizá me lagrimeaba de mentira
y hasta se reía del momento.


Ahora para vos yo soy un otario.
Y hasta alegás que estuvo
merecida la golpiza.
Para vos, tendría que haberla cagado a palos.

Para mí no está demás
jugársela de sincero.



Digo... De vez en cuando.

OBRAR MASTURBATORIO

Camino por la calle.
Veo a un hombre cruzarla,
y pretendo dilucidar su vida.

Generalmente, acabo algo decepcionado.

Entonces veo a un perro
y quiero ser él y como él,
y le ladro y dispongo mi ano
para ser reconocido.


Pocas veces tomo la micro,
donde los cuerpos se insultan en silencio
y las pieles se transpiran, se aprietan,y
oigo maldecir la torpezas del Transantiago.

Y una inocencia sonora
se me escapa de los labios
por saberme del Roca
asiduo ternero inmolado.


Entonces vislumbro un tordo bellísimo,
quieto en alguna rama,
usurpando un nido
y comienzo a gorgojear.

Y los invito a todos a compartir
participar del desenfrenado
esquizofrénico sonido gutural.

Cuando me bajan de la micro
les grito que el pájaro habla,
naturalmente, el africano;
levanto el puño cerrado y les increpo:
¿De dónde creen ustedes que han venido?


Asimismo me gusta presenciar
discusiones de parejas áreas
en el confortable interior
de sus autos Nisan o Daéuos.

Me causa ternura ver animales
tan indefensos.
Como leones adiestrados por los muebles
a exigir el té de las 5 -la cebra que les sirve
puede morder más y puede vivir menos-.

Entonces quiero subirme de un salto
al capó y detener su milimetrado movimiento
ni bien el semáforo torna verde,
y gritarles: “Dios ha muerto.
Lo mató, justamente, nuestro Federico”.

Y ellos harían bien en morderse,
lastimarse y desangrarse.
Pero pronto llegan los pacos
y me juzgan por ser mono.

Y los des–amados amantes me señalan
sugiriendo al carabinero pida mi boleta
migratoria o el número de mi seguro social.


Ellos rechazan mi obrar masturbatorio,
mis labios extendidos y mi culo pelado.