En esta noche podría decir
y hablar de tantas cosas...
Pero ninguna de ellas
pesa en mi alma tanto
y tan hondo como el tema
que hoy quiero siento vomitar.
Existe, en el proceso
de la vida,
una sentencia abominable,
triste condena que,
suele ser así,
se te anexa de coté...
Nacés. Crecés.
Por desgracia
sos el último
en hacerlo.
Y con la simple noción
de tu existencia
acaba por caerse
el lastimero mito del hijo medio
en la triade sanguínea
o sanguinolenta que te ha
tocado vivir ocupar
pelear competir.
Vas creciendo con el día.
Vas cagando pañales
por las noches.
Y no lo sabés todavía,
pero por cada respiro exhalado
se te acrecienta la cuenta
que ha abierto para ti
la ciega envidia.
Sos el último, siempre,
en sorber la teta madre:
Dulce pezón que te contiene
dentro de la infancia inmaculada.
Sos el último, por siempre,
en enamorarte por primera vez
y recoger por vez primera
la nerviosa y dulce cosecha
de los labios que te regalara
tu temblorosa compañera.
Vas caminando, así, casi a ciegas,
como se suele caminar la vida,
ganando-inaugurando
los horizontes que los demás
ya han dejado atrás.
Y allí mismo te contarán,
tan solamente,
las malas experiencias
para que tiembles, temas
y por fin te detengas.
Pero tú sigues,
ciego caminante,
porque es la vida
quien te fuerza.
Por último, y aun
envidiablemente victorioso,
siempre serás el último
en abrir las encumbradas puertas
de la madurez,
último examen para
obtener la vejez resoluta.
Y allí te será inevitable
sentir y darte cuenta
que la cuenta ha crecido bastante
y que deberás pagarla
de algún modo,
de cualquier manera.
.............................................................
Existe, hermanos,
en el proceso de la vida,
una sentencia abominable,
salada condena
en la herida abierta,
que nunca jamás habré de pagar...
Porque nunca, óiganlo bien,
jamás obtendrán de mí
mi rechazo,
ningún odio
ninguna negación.



3 comentarios:
tiene un ritmo y unaentonación así como solemnes que me gustaron... es merecedora de una lctura mas atenta un poco mas adelante...
abrazos poéticos y agradecidos por tus omentarios entusiasmantes!!
al menos que nos leamos entre nosotros!! jaja
hay que seguir escribiendo q la vida es mas corta de lo que parece!
Iba haciéndome una imagen mental mientras leía.
Son terribles las malas costumbres que nos da el crecimiento... se nota en nuestros cuerpos...
Cuando bebes SOMOS y HACEMOS las cosas bien, según la ley natural, sin razonarlas. A medida que vamos creciendo - y razonando - empezamos a equivocarnos.
Así pues, respiramos mal (por dar un ejemplo estúpido, los bebes lo hacen bien: llenan la panza de aire) y nuestro "yo" (la zona del pecho) pierde su magnitud original y su entrega (¿viste que los bebés tienen esa zona hiper pronunciada, y en postura de "entrega" constante? Cuando crecemos se mete para adentro, generalmente terminamos jorobados...
Si, mientras leía no podía dejar de pensar en todo eso.
Me gustó mucho.
Gracias gurises por sus comentarios!!!!!
Tefi, la verdad que lo que me contás me deja no sólo contento sino algo absorto: Jamás había pensado en que de bebés respiramos bien y luego vamos perdiendo la buena práctica. Me gusta tu visión del cuerpo -Como decís en tu blog: "Chinos hijos de puta (...) Nací del lado equivocado", cuando hablás del Butoh.
Quedé pensativo, por lo que los dos me dicen. Pensaré y pensaré, a ver si descubro otra perspectiva, ,porque eso es el diálogo, no?: Mirar la misma piedra con los ojos del otro y viceversa.
Abrazotes, che!!
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