lunes, 23 de marzo de 2009

CANTO ANTROPOMORFO





Un hada pasa pronto a mí.
Pasa, con luz propia
Con alas de cuero
Y cuerdas del ocaso.

La mala suerte me acecha.
Por qué ahora?
Por qué esta sed?

Pasa.
Una utopía surreal
Está pasando,
Con dotes de niño
Con inocencias de rayuelas
Y con su sombra tobogán,
Que fiel engrandece su éxito
Finito: su belleza.

Sigue pasando frente a mí.
Un cuento de libertad
Se está yendo de mi mirar.
Escapando,
Con suavidad de arroz
Con números de niña
Y con besos de Faber Castell.

¡La negra suerte me hostiga!

Por qué el crujir de aquel ombligo?
Por qué, Noche, esta Estella?
Por qué, Luna, esta Noche?


Frente a mí
Sólo queda el hálito
De su curva sombra.
Ella ya se ha ido.
Y esta herida
Es el recuerdo de sus labios
En una tarde de lienzo
Con una espera de escultura
Con su respiro en mi cuello
Y con todas mis palabras
En su mitología.

¡Mi destino es una certera aguja!

Cuál instinto, cuál condena
Me ha obligado a caminar
Para volver a sentir su melodía?
Yo, que a olvidar la estaba aprendiendo...

No hay comentarios: