
El Tiempo, inevitable, sucede
hacia lo infinito de ninguna meta...
Y nos lleva... y nos deja...
Y sigue...
hacia lo infinito de ninguna meta...
Y nos lleva... y nos deja...
Y sigue...
Quién no ha sentido su aroma
al partir de un amigo...
Quién no ha palpado su arena
en el rostro de una mujer,
de un niño, de su madre...
Quién no ha sentido su silbido
cuando por fin se camina hacia delante
para ver, a nuestros pies,
el final de un largo camino...
al partir de un amigo...
Quién no ha palpado su arena
en el rostro de una mujer,
de un niño, de su madre...
Quién no ha sentido su silbido
cuando por fin se camina hacia delante
para ver, a nuestros pies,
el final de un largo camino...
Quien no lo haya hecho, miente...
Si es tan sólo el Tiempo quien sucede
hacia lo infinito de ninguna meta
llevándonos, dejándonos, para seguir {inevitablemente.
Si es tan sólo el Tiempo quien sucede
hacia lo infinito de ninguna meta
llevándonos, dejándonos, para seguir {inevitablemente.



No hay comentarios:
Publicar un comentario