viernes, 28 de agosto de 2009

MOSAICOS DESORDENADOS EN LA NOCHE -1

Arde mi ojo izquierdo. Llora. Desde que venía en el tren ya...

{...} Quiero escribir, escuchando Almendra, pero me duelen
las lágrimas que no cesan de caer de mi ojo, quizá herido.
¿Llegará a mí la ceguera Borgeana? No la deseo, aun cuando mi destino
lleve inscripta esa marca –y eso no es ningún halago.

0,5... Estos lentes tal vez me ayuden, me relajen.
No sé bien por qué visto esta molestia...

Mi ojo izquierdo... Llora, inconsolable...
¿A qué o quién estará recordando?

No hay comentarios: