lunes, 19 de octubre de 2009


Con Alguien Que Convide




Ante el descuido de una mano,
el pequeño pájaro oriental
no escapa de su jaula
por no perder la libertad.

Ese pájaro es demasiado humano,
tan testarudo como ser lo milenario.

Pajarito sin canto, lleno de sentencia,
no te voy a oír si no me invitas a trinar.


Haré caso al croar del escuerzo que enfatiza:


“Agota esa libertad para ser libre y quítate la ropa

[para estar limpio.

Da tu espalda al hierro, escupe al hormigón.

Evapora la ambición para volver al gran esfínter.

Que no te interese el futuro… A él no le interesas.
Regrésate al musgo nocturno, a la hoja natatoria…

[Mejor cantemos”.

1 comentario:

jime dijo...

me estoy leyendo tu blog-libro de poesias muy buenas y abriendo mi cabeza!