
Una noche chicha como esta
que empavesa la frescura
de las vírgenes de ombligo...
Risas dulces de apócrifa inocencia:
Estas jovenes sabrán defraudarnos.
Acaso eso es lo que buscamos...
¿Qué tanto puede hacer el alcohol ahora?
Muy poco cuando la atención desfallece.
Las mujercitas más bellas de esta noche
bailan sus palabras en derredor nuestro.
Se ríen de mi compañero, quien se sonroja.
Yo ya no sé qué es la vergüenza...
Mis manos sostienen un vaso
caliente y dorado
al tiempo que revisto la mesa desgranada:
Marías... Ayelenes...
Corren sus nombres
hacia lo infinito de nuestros oídos,
repitiéndose... Dañándonos.
Susurran el gemir mudo de sus cenizas
y excitan, involuntariamente.
Tanto se avivan sus labios mojados
que las mesas se adornan
de juventudes incautas del Poder.
...................................................................
Esta noche es un fracaso,
pero poco importa ya.
Estas jóvenes nos han defraudado...
Acaso eso mismo fue lo que buscamos.
que empavesa la frescura
de las vírgenes de ombligo...
Risas dulces de apócrifa inocencia:
Estas jovenes sabrán defraudarnos.
Acaso eso es lo que buscamos...
¿Qué tanto puede hacer el alcohol ahora?
Muy poco cuando la atención desfallece.
Las mujercitas más bellas de esta noche
bailan sus palabras en derredor nuestro.
Se ríen de mi compañero, quien se sonroja.
Yo ya no sé qué es la vergüenza...
Mis manos sostienen un vaso
caliente y dorado
al tiempo que revisto la mesa desgranada:
Marías... Ayelenes...
Corren sus nombres
hacia lo infinito de nuestros oídos,
repitiéndose... Dañándonos.
Susurran el gemir mudo de sus cenizas
y excitan, involuntariamente.
Tanto se avivan sus labios mojados
que las mesas se adornan
de juventudes incautas del Poder.
...................................................................
Esta noche es un fracaso,
pero poco importa ya.
Estas jóvenes nos han defraudado...
Acaso eso mismo fue lo que buscamos.



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