Un pájaro carpintero,
que en mi Sur no habita,
picotea lo que pareciera ser
un fresno achicharrado.
Mi sombra pasa a su lado
al andar el camino de tierra oxidada...
Tu respiro envenenado pasa a su lado
evitando toser la sangre enarenada...
Máquinas calientes,
camiones, grúas y barcos...
Todo pasa junto a él, quien no habrá
de inmutarse en absoluto:
Nosotros somos los intrusos.
sábado, 21 de marzo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



No hay comentarios:
Publicar un comentario